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Avance de 2025: Mecanismo de Anticitera Enfocado en Calendario Lunar, Desafía Hipótesis Solar Previa
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El mercado global de semiconductores experimentó una notable desaceleración en el tercer trimestre de 2024, impulsada principalmente por la persistente incertidumbre geopolítica y la implementación de nuevas restricciones a la exportación de tecnología avanzada. Los datos preliminares indican una contracción del 2.1% en los ingresos totales del sector en comparación con el trimestre anterior, marcando el segundo descenso consecutivo en el año fiscal. Esta tendencia subraya la creciente fragmentación de la cadena de suministro, donde las decisiones políticas están redefiniendo la eficiencia operativa y los flujos de inversión a escala mundial. La demanda de chips de memoria, particularmente DRAM y NAND, mostró una recuperación marginal en septiembre, aunque no fue suficiente para compensar la debilidad observada en el segmento de procesadores de alto rendimiento (HPC) destinados a centros de datos.

Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el fabricante de chips por contrato más grande del mundo, reportó una utilización de capacidad promedio del 88% para sus nodos de 5nm y 3nm durante el período, una disminución de tres puntos porcentuales respecto al segundo trimestre. Los ingresos de TSMC en el tercer trimestre alcanzaron los $19.4 mil millones de dólares, superando ligeramente las expectativas de los analistas de $19.2 mil millones, pero reflejando una dependencia cada vez mayor de los pedidos de fabricantes de equipos originales (OEM) estadounidenses. La dirección de la compañía enfatizó en su reciente conferencia de resultados que la diversificación geográfica sigue siendo una prioridad estratégica, citando el progreso en la construcción de la planta de Arizona y la expansión de las operaciones en Kumamoto, Japón, como movimientos clave para mitigar riesgos concentrados.
Las medidas de control de exportaciones impuestas por el Departamento de Comercio de Estados Unidos en octubre de 2023 han tenido un impacto directo en la venta de chips de inteligencia artificial (IA) de vanguardia a la República Popular China. Este marco regulatorio, diseñado para limitar el acceso a la tecnología de punta con aplicaciones militares potenciales, ha obligado a los principales diseñadores de chips a modificar sus productos para cumplir con los umbrales de rendimiento establecidos. Como consecuencia, se ha observado una aceleración en la reubicación de las capacidades de ensamblaje, prueba y empaquetado (ATP) hacia el sudeste asiático. Vietnam y Malasia han emergido como beneficiarios clave, atrayendo inversiones conjuntas por valor de aproximadamente $4.5 mil millones de dólares en los últimos 18 meses, destinadas a la expansión de infraestructura de fabricación secundaria.
El panorama para 2025 se define por la cautela, aunque con focos de optimismo selectivo. Los analistas de Goldman Sachs proyectan que el gasto de capital global en equipos de fabricación de semiconductores (CapEx) disminuirá un 5% en el primer semestre de 2025 antes de estabilizarse. Sin embargo, se anticipa que la demanda de chips especializados para la industria automotriz y la infraestructura 5G mantendrá una trayectoria de crecimiento robusta, estimada en un 7% anual. La conclusión predominante entre los observadores del mercado es que la resiliencia de la cadena de suministro se ha convertido en una métrica de rendimiento tan crítica como la eficiencia de costos. La bifurcación tecnológica, impulsada por la política, parece ser una característica estructural permanente del sector, y no una anomalía temporal.
Finalmente, la presión sobre los gobiernos para subsidiar la construcción de nuevas fundiciones (fabs) fuera de las regiones tradicionales ha intensificado la competencia fiscal. La Ley CHIPS de Estados Unidos y el Acta Europea de Chips han movilizado miles de millones de euros y dólares, respectivamente, en incentivos directos. Este intervencionismo estatal, aunque costoso, busca garantizar la autonomía tecnológica en áreas críticas. El éxito de estas iniciativas se medirá no solo por la capacidad instalada, sino también por la rapidez con la que se desarrolle la fuerza laboral especializada necesaria para operar estas complejas instalaciones de fabricación de precisión.
Fuentes
Dnevno.hr
Ars Technica
Phys.org

