Conmemoración de la Medalla Milagrosa: La Celebración Católica del 27 de Noviembre de 2025
Editado por: Olha 12 Yo
Avanzando en el dinámico trayecto del año 2025, la necesidad de contar con símbolos de fe que infundan esperanza y motiven transformaciones positivas sigue siendo una constante para millones de personas en todo el mundo. La Medalla Milagrosa mantiene su vigencia como un objeto cargado de una historia profunda, intrínsecamente ligado a cambios favorables en la vida de quienes la portan con devoción.
La Iglesia Católica reserva el 27 de noviembre para honrar anualmente a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Esta fecha específica conmemora la segunda aparición mariana ocurrida en el año 1830. Los orígenes de esta preciada reliquia se sitúan en París, Francia, durante ese mismo año, cuando la joven novicia Catherine Labouré fue testigo de una serie de apariciones de la Santísima Virgen María. La Madre Celestial instruyó que se acuñara una medalla con un diseño particular, prometiendo gracias abundantes a todos aquellos que la llevaran puesta con fe inquebrantable.
Catherine Labouré, nacida el 2 de mayo de 1806 en el pueblo de Châtillon-sur-Chalaronne, se desempeñaba como cocinera y lavandera en el hospicio de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Su vida terrenal concluyó el 31 de diciembre de 1876, y fue elevada a los altares por el Papa Pío XII el 27 de julio de 1947, marcando su canonización.
La iconografía de la medalla encierra un significado teológico profundo. En su anverso, se distingue a la Virgen María con los brazos extendidos, de donde emanan rayos que simbolizan la misericordia que dispensa a quienes la solicitan; aquellos rayos que no se ven representan las gracias que quedan sin obtener por falta de petición. Alrededor se inscribe la jaculatoria: “Oh, María, concebida sin pecado original, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”.
El reverso presenta una composición igualmente rica en simbolismo. Se aprecian las letras 'I' y 'M' entrelazadas (por Inmaculada María), una cruz y dos corazones: el Sagrado Corazón de Jesús, coronado de espinas, y el Corazón Inmaculado de María, atravesado por una espada, reflejando su amor incondicional por la humanidad. Todo este conjunto está enmarcado por doce estrellas, aludiendo a la protección divina.
Inicialmente conocida como la Medalla de la Inmaculada Concepción, pronto fue bautizada como la “Milagrosa” debido a los numerosos prodigios documentados, siendo notable la conversión del judío Alphonse Ratisbonne. El Papa Gregorio XVI le otorgó su bendición en 1839, y en 1842, el colegio de obispos la ratificó oficialmente como un sacramental. Para la década de 1840, ya era portada por cerca de 100 millones de fieles globalmente.
Figuras prominentes han destacado su valor espiritual. San Maximiliano María Kolbe la empleó como un “balazo de plata” contra el mal, mientras que la Madre Teresa de Calcuta la denominó el “medallón de la caridad”, difundiéndola activamente como un método de evangelización. Incluso en el año 2025, las iniciativas espirituales, como la presentación de una nueva novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, reafirman su vigencia. Un ejemplo de su impacto contemporáneo es el galardón “Compañía Paraguaya del Año 2025” otorgado a la Cooperativa Medalla Milagrosa Ltda. en Paraguay.
Las pautas prácticas para integrar la Medalla Milagrosa en la vida diaria se centran en la devoción sincera y la meditación constante. Llevar este objeto implica depositar la confianza de la propia vida y el tránsito final bajo el amparo de la Inmaculada Virgen María, quien prometió interceder ante Dios por las gracias necesarias para la salvación de quienes reciten diariamente la oración: “Oh, María, concebida sin pecado original, rogad por nosotros que recurrimos a Vos”.
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Fuentes
ElPeriodico.digital
Actualidad Esquina
El Periódico de Ceuta
Medallas Religiosas
Prensa Libre SN
Poder Agropecuario
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Alph
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