La selección nacional de rugby de la República Checa ha sellado un logro histórico al imponerse a Suecia con un marcador de 48 a 24, asegurando así su ascenso a la división de Campeonato del Trofeo Masculino de Rugby Europe 2025/26. Este vibrante encuentro tuvo lugar el sábado 15 de noviembre de 2025 en el Estadio Marketa de Praga, ante una asistencia récord que subraya el creciente prestigio del rugby checo en el panorama europeo.
Este ascenso representa un peldaño fundamental en la ambición de larga data de la Unión Checa de Rugby (Český Rugbyový Svaz): la clasificación para la Copa del Mundo de Rugby. Desde su incursión inicial en las eliminatorias del Mundial de 1995, el programa de rugby checo ha experimentado un desarrollo constante. De hecho, su mejor posición histórica en el ranking mundial fue el puesto 24, alcanzado en 2005, según los registros de World Rugby. La inercia positiva actual es el resultado de una estrategia bien calibrada que combina la experiencia de jugadores internacionales consolidados con el surgimiento de talentos forjados en casa.
El planteamiento táctico del equipo se cimentó en una defensa férrea y un sistema robusto, evidenciado por la impecable conversión de cada ensayo anotado durante el partido, lo cual habla de una disciplina y preparación rigurosas. Este enfoque estructural forma parte de una estrategia de desarrollo que abarca todos los niveles de la federación checa. Como prueba tangible del éxito de esta planificación, destacan las recientes actuaciones de las selecciones Sub-18 y Sub-20 checas, ambas alcanzando las semifinales de sus respectivos Campeonatos Europeos, competiciones que, convenientemente, también se celebraron en Praga.
Un ejemplo concreto de la profundidad de la cantera es la victoria ajustada de los Sub-18 por 29 a 26 sobre Portugal en el Campeonato de 2025. Estos resultados preliminares demuestran que el trabajo en las categorías inferiores está dando sus frutos, alimentando el camino hacia el equipo absoluto. Es un momento de gran optimismo para el rugby en el país centroeuropeo.
Mirando hacia el futuro, la Copa del Mundo de Rugby de 2031 se perfila como un evento histórico, ya que será la primera edición ampliada a 24 equipos y se celebrará por primera vez en el continente americano. Esta expansión abre ventanas de oportunidad significativas para naciones emergentes como la República Checa, permitiéndoles competir en el escenario mundial. Por ende, el ascenso logrado a la división de Campeonato de Rugby Europe establece una base sólida para perseguir este objetivo ambicioso, proporcionando la experiencia indispensable de medirse contra las naciones de segundo nivel más fuertes de Europa.
En resumen, la victoria sobre Suecia no es solo un resultado deportivo; es la confirmación de un proyecto a largo plazo que está dando frutos tangibles, elevando el perfil del rugby checo y acercándolo a sus metas más elevadas en el panorama internacional.



